domingo, 28 de diciembre de 2014

Adiós al P-Lib

Para mi la razón de ser de un partido político debe ser obtener la mayoría que le permita gobernar para así poder modificar las leyes. No está para hacer de altavoz ni de faro de la Verdad ni para educar. El P-Lib ha renunciado a esto explícitamente en su PPM y ha decidido mantenerse en la irrelevancia política.

Mi problema con el partido no es que por delante nos esperase una travesía por el desierto, como le gusta repetir a alguno de sus dirigentes, sino que lo que espera al final de ese desierto no merece la pena la travesía. Llevar a cabo un esfuerzo enorme de décadas para, con suerte, sentar a dos o tres representantes en el parlamento, conseguir quizás un 5% de votos para perderlos en las siguientes elecciones para luego, según sople el viento, volver a conseguirlo y así elección tras elección…, quizás con suerte influenciar alguna ley….para eso me quedo en mi casa.

El P-Lib aspira a ser la IU del liberalismo, y eso con mucha, mucha, muchísima suerte (ya sabemos que España es el país más colectivista de Europa). Un partido muy puro en sus planteamientos lo que le llevará a una representación ridícula que a su vez le llevará, o bien a adaptarse al sistema y sus instituciones (véase de nuevo IU), o bien a ser extraparlamentario per secula seculorum.

Siguiendo con el ejemplo de IU comparémoslo con Podemos: Tienen exactamente la misma ideología, pero Podemos la ha difuminado eliminando cualquier referencia estética o de fondo al socialismo (color morado, nada de rojo por ningún lado, nada de hablar de partido o izquierda, mucho hablar de democracia, transversalismo, de decisión ciudadana, etc…), diciendo y matizando lo que haga falta según genere o no polémica (renta básica?? Sí, no, quizás…), centrándose solo en aquellas cuestiones que recogen más apoyo, etc… Maquiavelismo político. Algo que P. Iglesias ha aprendido de Lenin y los chavistas.

El P-Lib sin embargo decide adoptar el papel no de partido político que quiere gobernar, sino de profesor repelente que tiene que educar a las irracionales e iletradas masas. Pretende realizar una labor más propia de think tank que de partido político, defendiendo un purismo ideológico incompatible con la realidad (especialmente la española) y haciendo de cada cuestión programática una cuestión de principios y de cada comunicado una lección de libertarismo. Cada problema social debe resolverse en última instancia (debe resolverse!!!) ajustándose al credo liberal al 100%, siendo su viabilidad práctica una cuestión secundaria, cuando no terciaria.

Ante su incapacidad para llegar a la gente se insiste en que todo se reduce a una falta de dinero, olvidándose de que, como en cualquier otra inversión, en política se mete el dinero donde se espera tener éxito. No es que el P-Lib sea pequeño porque no tenga dinero. Es que no tiene dinero porque nadie con peso económico va a dar  un duro a un proyecto que se percibe totalmente alejado de la realidad.

Insisto, el empresario que se considera dañado por el sistema solo pondrá su dinero en aquella opción que vea con las posibilidades de éxito electoral que le permita realizar un cambio legislativo o, al menos, influenciar este.

Volviendo a IU y Podemos: Alberto Garzón ha estado saliendo en la Sexta tanto como Iglesias y eso no ha llevado a IU a crecer ni un ápice ¿por qué? Porque nadie se cree que IU pueda gobernar. No lo ha hecho en 30 años y no lo va a hacer ahora. Podemos ha crecido exponencialmente a partir del resultado de las europeas. Es cuando la gente ha visto que puede ganar cuando, precisamente, más gente se ha afiliado y más gente tiene intención de votarles. Suma esto a su inteligente activismo político y ya tienes el éxito. La gente apuesta solo por lo que percibe como  un caballo ganador.

En una conversación en Telegram poco después de la convocatoria del III congreso, un miembro del CEF planteó sus dudas y miedos ante la posibilidad de estar creando un partido sectario que deje fuera a mucha gente, votantes y afiliados. Ahí yo hice la pregunta, retórica por otra parte, de si Rand Paul pasaría el filtro para estar en el P-Lib. La respuesta de Juan Pina fue: “No. Por eso Rand está en el GOP y nosotros somos la versión española del Libertarian Party”.

Efectivamente son dos opciones legítimas, tal y como apuntó seguidamente Juan Pina, sin embargo una, la de Paul, padre o hijo, ha conseguido llevar las ideas de la libertad a más gente que nadie antes, y puede que haga posible que exista un candidato realmente liberal a la presidencia de Estados Unidos, al menos desde Goldwater. También es la opción que hizo posible que Gary Johnson, otro auténtico liberal, fuese gobernador de Nuevo México durante dos mandatos.

La otra opción es la de un partido que en 50 años no ha conseguido más del 1% de votos en unas elecciones presidenciales y que no tiene ni un solo congresista, gobernador o congresista estatal electo. Es también la  que hace que Gary Johnson no vaya a ser elegido de nuevo para  nada. Y todo ello en un país con una predisposición hacia la libertad mucho más alta que España.

Mi elección entre estos dos modelos no se produce por el hecho de que el GOP sea un partido donde hay de todo y que pertenece al sistema y el LP uno restringido ideológicamente y antisistema. No. No estoy pensando en que los liberales se vayan al PP.

Mi elección se produce ante las dos opciones ideológicas que representan: la de los Paul un liberalismo en consonancia con los valores imperantes en la sociedad estadounidense actual, y la del LP más cercano a ese “hippismo” de derechas del que hablaba Ayn Rand el cual, a día de hoy como hace 50 años, es visto como algo excéntrico y fuera de la realidad por la mayoría de la sociedad estadounidense.

Por otro lado el purismo ideológico del P-Lib me resulta curioso. No quieren saber nada de algo que huela a conservadurismo o socialdemocracia (aunque cuando eso ocurre en otros lares, como EE.UU. parece que su tolerancia aumenta). Ser patriotas, tener una visión realista de la inmigración u otros temas es visto como signo de conservadurismo intolerable. No clamar ya e inmediatamente por la privatización de todo te convierte sin duda en un socialista.

Ay…pero sin embargo esa coherencia liberal se deja a un lado cuando se trata de convivir con una ideología, el anarquismo, que por su propia naturaleza está en las antípodas del liberalismo. ¿Cómo no va a estarlo cuando uno quiere la desaparición del estado y otro la existencia de uno mínimo que, necesariamente, sería mucho más eficaz y fuerte? Bueno…ahí no tenemos problemas de coherencia, se ve como lo más normal del mundo. Liberal-conservador o Social-liberal son etiquetas aberrantes pero liberal-libertario es, por lo visto, estupenda y clarificadora. 

Teniendo en cuenta todo lo anterior he decidido darme de baja en el partido. Lo dejo porque mis diferencias no se limitan a este o aquel punto del programa, lo cual es normal e inevitable en cualquier partido, sino a diferencias con todo el modelo de partido, sobre cúal debe ser la función y objetivos del mismo y con su base ideológica fundamental. 

Me alegro mucho de haber sido afiliado del partido casi desde sus orígenes, formado parte del CEF del P-Lib y de haber conocido a algunas personas, y ojalá me equivoque y el partido crezca mucho. Creo que jamás me costaría menos tragarme mis palabras que si se diese esa feliz circunstancia

1 comentario:

  1. Estimado Álvaro: esta es mi respuesta: http://www.juanpina.com/ideas/politica-espanola/respuesta-a-alvaro-chena Un saludo cordial,

    Juan Pina

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