domingo, 8 de febrero de 2015

El partido liberal (de mínimos).

El partido liberal no existe en España. Es decir, un partido liberal clásico, sin más apellidos o sobre nombres. Tampoco existe un partido liberal de la clase que sea con posibilidades de ganar unas elecciones.

¿Qué tenemos? Unos cuantos partidos que son liberales en alguna medida y cualquier otra cosa en otra.

Tenemos un partido liberal-conservador, VOX, que junto a elementos liberales defiende la ilegalización absoluta del aborto, la recentralización total de España o la defensa de la cultura judeo-cristiana, por citar algo.

Existe un partido social-liberal, Ciudadanos, que no cuestiona prácticamente nada del sistema actual (aparte la regeneración democrática) y de forma muy general defiende la economía de mercado.

El P-Lib, por su parte, es un partido liberal-libertario en cuyo programa y activismo subyace la idea del estado como un ente criminal y sin justificación alguna.

No hay que ser un lince para darse cuenta que ninguno de estos partidos tiene posibilidad alguna de lograr el doble objetivo de vencer y cambiar las cosas. Vencer y cambiar las cosas.

Ciudadanos podría vencer, es decir como podría hacerlo el PSOE o el PP, pero posee tal cacao ideológico que parece difícil que pudiese llevar a cabo un cambio real en alguna dirección. ¿Por qué? Porque socialismo y liberalismo son aceite y agua y ellos se empeñan en mezclarlos manteniendo el colosal Estado del Despilfarro actual. No hablan de reducir el peso del estado ni un ápice.  

Ciudadanos está, además, recibiendo a todo tipo de gente cuya única ideología es el centrismo y el recuerdo de Suárez. Si Suárez estableció el actual régimen, parece complicado que sus sucesores ideológicos vayan a cambiar gran cosa.

Por su parte P-Lib y VOX quieren cambiar realmente las cosas (no entro a valorar en que sentido cambiarían), pero claramente no pueden ganar. Ambos se obstinan en no querer reconocer como es la sociedad actual, el ethos cultural o político existente. El Quijotismo es su actitud imperante, salir a “desfacer entuertos” que la inmensa mayoría de españoles no considera tales.

VOX defiende algunas posturas muy minoritarias, algunas de las cuales son vistas como auténticamente reaccionarias por prácticamente el 80% de la población (aborto, recentralización de España, su postura ante la religión, etc…) Su empecinamiento en estas materias es legítimo pero hacen que de ninguna manera puedan ser una alternativa política viable.

Lo mismo podemos decir del P-Lib y me remito a lo ya dicho aquí sobre él.

Yo, a diferencia de otros, no doy carnets de liberal. Creo que toda esta gente puede ser llamada legítimamente liberal, pero al ser este término tan amplio, inevitablemente una y otra vez chocan en diversas materias, lo cual acaba dividiéndoles y debilitándoles.

La alternativa solo puede estar en reconocer este hecho y, actuando con gran generosidad y altura de miras, crear un proyecto político entorno a un mínimo común denominador liberal, dejando en el resto de temas una total libertad a los candidatos.

Sería mediante el reconocimiento del sistema de primarias como, más allá de ese común denominador que debe ser defendido por todo militante, los simpatizantes opten por este o aquel candidato con posturas distintas en otros temas.

Otra alternativa realista para construir un partido liberal con posibilidad de éxito, a mi juicio, no hay.

¿Cúal sería ese común denominador? ¿Ese programa de mínimos?

Propongo este:

1-      Regeneración institucional: separación de poderes, imperio de la ley, igualdad ante la ley, sistema electoral…
2-      Defensa de la propiedad privada.
3-      Defensa de las libertades y garantías civiles.
4-      Defensa de la economía libre.
5-      Un estado mínimo dedicado a la seguridad, la protección del que no puede valerse por si mismo y la administración del patrimonio público.

¿No es mucho verdad? Y sin embargo una mejora o avance en cualquiera de esos ámbitos significaría un cambio tan positivo en nuestra sociedad que, en mi opinión, bien vale la pena luchar por esos cinco puntos.

¿Aborto? ¿Monarquía? ¿Autonomías? ¿Privatización? ¿Autodeterminación? ¿Inmigración? ¿UE? No niego la importancia enorme de estos temas pero seamos realistas, ¿vamos a conseguir un consenso liberal entorno a ellos? Ni en mil años. De modo que dejemos que cada candidato exprese su opinión en estos temas defendiendo, al mismo tiempo, el núcleo formado por los cinco puntos. Y que los simpatizantes decidan quien habrá de representarles. Se trataría de un modelo de partido más abierto, más parecido a lo que vemos en EE.UU. o UK.

¿Cúal es la mayor dificultad que presenta esta propuesta? La posibilidad, muy real por otra parte, de que sean esos temas en los que hay tanta discrepancia entre los liberales aquellos a los que, precisamente, no estén dispuestos a renunciar los militantes y simpatizantes de VOX, P-Lib o Ciudadanos.

Si, por ejemplo, para una mayoría de militantes de VOX el tema del aborto está por delante de cualquier otro, o para los de Ciudadanos el de mantener la educación pública como existe en la actualidad o para los del P-Lib las privatizaciones de tantas cosas….bueno en este caso no hay nada que hacer y el liberalismo político seguirá siendo lo que hasta ahora ha sido: nada

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