miércoles, 14 de septiembre de 2016

Servicio de Defensa Nacional


Implementar el Servicio de Defensa Nacional descrito en el anterior post no es fácil y el principal problema lo constituiría claramente la transición del actual modelo al nuevo. ¿Qué ocurriría con los que ahora son ciudadanos? ¿Perderían su categoría? ¿Deberían realizar el Servicio? ¿Todos ellos, algunos o ninguno? Sobre estas y otras dificultades trataremos en otro próximo post. Este lo vamos a dedicar a la organización y desarrollo del Servicio, si quiera de una forma esquemática.

El aspirante a ciudadano debería en primer lugar tomar la decisión de si quiere llevar a cabo el Servicio en su rama civil o bien en la militar porque la autoridad, organización y responsables a cargo varían totalmente. Para ello bastaría con dirigirse o bien a un centro de reclutamiento militar o bien a un centro de selección civil y manifestar el deseo de realizar el Servicio.

Centro de reclutamiento militar. El aspirante se dirige al centro presentando los documentos que demuestran que cumple con los requisitos previos para la ciudadanía (edad, ausencia de antecedentes penales y de enfermedades mentales y nivel de español). Así mismo presentará los documentos que demuestren su nivel de estudios.

 Hecho esto, al aspirante se le realiza un examen médico y un test de inteligencia. Los resultados de estos test unidos a su nivel de estudios dará una cifra que determinará a que puestos puede aspirar. Este número se le remitirá posteriormente junto con un listado de todos los puestos militares a los que puede optar en función del resultado obtenido, de entre estos el aspirante indicará los puestos que desea por orden de preferencia y se lo remitirá al centro de reclutamiento militar.

Recibido el listado de preferencias el centro, en función de las plazas y de las necesidades del Servicio, asignará el puesto al aspirante indicándole el lugar y la fecha en que debe presentarse para iniciar el Servicio. Algunos puestos pueden requerir que el aspirante realice unas pruebas de acceso (como ocurre en Israel con la brigada paracaidista por ejemplo. Ver gibbush). El listado de preferencias deberá ser lo suficientemente amplio para que al aspirante se le pueda conceder alguno de los puestos que designe.

Llegado el día el primer acto que realizará el aspirante en su puesto será realizar el juramento del Servicio que será común tanto para la rama militar como para la civil. Una vez realizado el juramento solo hay dos formas de finalizar el Servicio: licenciado con honor, bien porque complete el Servicio o bien porque se le licencie por razones médicas justificadas, o bien licenciado con deshonor, lo cual imposibilitaría la obtención de la ciudadanía.

Si el aspirante no se incorpora al puesto asignado en el lugar y  fecha indicada no pasará nada. Es conveniente dar esa posibilidad para aquellos que se arrepientan en el último momento o a los que alguna circunstancia sobrevenida les impida incorporarse sin que por ello pierdan la oportunidad de realizar el Servicio en el futuro. Recordamos la voluntariedad del Servicio como una de sus características esenciales.

El Servicio incluirá varios meses de entrenamiento básico (“boot camp”) seguidos de otros de entrenamiento avanzado a los que seguirá el tiempo de prestación de servicio. El tiempo de cada fase variará dependiendo de la unidad de que se trate.

Por supuesto en el Servicio de Defensa Nacional habrá puestos de combate y otros que no lo sean, pero estos en la medida de lo posible serían empleos remunerados cubiertos por ciudadanos, por civiles. Esto es inevitable ya que esos puestos son necesarios pero debemos estar atentos a que aquellos puestos no combatientes y que deban ser cubiertos por aspirantes sean igualmente exigentes y duros, que no se conviertan en el escape para aquellos que quieren completar el Servicio de forma fácil y cómoda. El día a día de estos puestos debe ser en la medida de lo posible lo más parecido al de los puestos de combate y deberían pasar por el mismo entrenamiento básico que los combatientes.

El Servicio Civil se organizaría de forma similar al militar y se podría estructurar a partir de las organizaciones públicas que ya ahora están a cargo de la prevención de diversos desastres (INFOCA, PROTECCIÓN CIVIL, etc…). El proceso de selección y asignación de puestos sería igual al descrito para el servicio militar.

Y volvemos a repetir: todos los puestos tienen que tener el mismo nivel de exigencia.

Para los que quieran hacerse una idea más precisa de cómo un  Servicio de Defensa podría estructurarse recomiendo que consulten el funcionamiento del servicio militar en Suiza y especialmente en Israel:




Además recomiendo la lectura de la famosa novela de Robert A. Heinlein Starship Troopers que plantea y describe un Servicio de Defensa como el propuesto, además de justificarlo. A pesar de ser una novela de ciencia ficción os aseguro que es muy recomendable, siendo una reflexión profunda sobre la virtud cívica por lo que la considero  lectura obligada. Que no os confunda ni os eche para atrás la infumable película que se hizo sobre ella, ya que nada tiene que ver ni en el tono ni en el fondo con la novela de Heinlein.